No olvidaré los caminos largos que recorrimos hasta hoy, los
paisajes perfectos y las nubes en forma de explosión. No olvidaré cada detalle
de la historia, cada enfoque en el momento preciso, su mirada y las tardes esperando
el atardecer.
Hubo frases perfectas, tan perfectas que hoy parece que
fueron producto de mi imaginación. Promesas que tampoco se cumplieron, típica
relación de esta época, pensaba que lo nuestro no hacía parte de esos engaños y
esas relaciones donde siempre alguien hace de bobo y la otra persona es astuta.
Pensé mal, imaginé mal, soñé mal. Pero no todo es malo, no
todo es definitivo y siempre hay oportunidades, ahora sólo queda aprovechar
todo el tiempo que nos queda.

Comentarios
Publicar un comentario