Así funciona.
Sólo era avanzar, no importaba si era poco o mucho, así
fuera un paso, de repente se abría un hueco en la tierra y caía al vacío, o
cuando salían muros de la nada y chocaba mi cara contra ellos, nunca lo entendí
y ahora que volvió a suceder… sigo sin entender. -Pienso- Será cuestión de ir
un poco más despacio y abrir más los ojos, tal vez los huecos y los muros
siempre estaban ahí, pero por ir de afán y sin querer mirar, sólo concentrado
en la luz que persigo todos los días y que aún no logro obtener, caigo al vacío
o me estrello, y de nuevo la pierdo. Luego encontrarla, pero esta vez antes de
perseguirla pensar si vale la pena arriesgarme de esa manera, lo hago de nuevo
y se repite el ciclo, así funciona.
Es algo que no podré dejar de hacer, pues siento lo que
cualquier ser humano desea sentir, esas pequeñas dosis de felicidad, amor,
cariño, desespero, rabia, fastidio y tristeza, que hacen de nuestros días algo
muy bonito o en su defecto, todo se revuelve y da asco. La esquizofrenia me
acompaña todos los días y hace que caer al vacío o tomar un poco de veneno, se
sienta tan bien que llegue al éxtasis, algún día luego de haber llegado a ese “éxtasis”
que me hace vomitar, mi corazón ya no servirá, entonces tomará un descanso mientras
espero que la luz de la que hablé aparezca de nuevo para regalarme vida.
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